| Decisiones con valor — JAVIER CAYÓN DE LA VEGA — |
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25 mayo 2011 Sección: Visión Director de Finanzas |
Con 28 años de experiencia en el Departamento de Finanzas y 13 años como director de Finanzas (CFO) en diversas empresas, entre ellas Domecq México y Mabe México Latinoamérica y Canadá, Javier Cayón ha tenido la oportunidad de desarrollarse en diversos sectores y ha experimentado las transformaciones que el cargo de CFO ha tenido en los últimos años. Actualmente, Javier se desempeña como director de Finanzas de Banamex y Citibank Latinoamérica. Nos habla de las responsabilidades que implica esta función, en particular en las grandes organizaciones. ¿Considera que ha habido un cambio en el rol del director de Finanzas en los últimos años? ¿Qué lo ha impulsado y qué lo caracteriza? El rol del CFO ha evolucionado de ser un apoyo transaccional a ser un socio estratégico del negocio, y esta evolución en México ha sido producto de los vaivenes de la economía: con un aumento de la estabilidad macroeconómica en las últimas décadas, el rol del CFO ha pasado de administrar crisis a administrar el crecimiento. Muchas empresas mexicanas pudieron crecer e internacionalizarse, y México se volvió sede de compañías multinacionales para la región de Latinoamérica. En mis casi 30 años de experiencia en el área de finanzas, me ha tocado contribuir desde la colocación en bolsa en los mercados internacionales y emisiones de deuda, hasta apoyar en el crecimiento e internacionalización del negocio a través de la elaboración de diversos due diligence y la toma de decisiones de compra-venta de empresas en diferentes países. Asimismo he sido responsable de evaluar y poner en marcha diversos proyectos de inversión, desarrollar centros de servicios compartidos y de excelencia, sistemas de información y participar en la planeación estratégica del negocio. Actualmente, un gran reto para el CFO es liberar tanto a la alta dirección como al área de finanzas con la enorme cantidad de datos disponibles, con el objetivo de proporcionar conocimiento certero, oportuno y completo para la toma de decisiones y ser considerado, principalmente, un asesor para el negocio en su conjunto. En este sentido, el uso de Tecnologías de la Información (TI) es clave para manejar grandes volúmenes de información y convertir este mar de datos en reportes simples que permitan manejar el negocio y que generen valor. Contar con un sistema de información integral es determinante para la administración del proceso financiero, por lo que luchar contra la complejidad debe ser la bandera del CFO. ¿En qué áreas específicas ha impactado este cambio? Un ejemplo muy claro está en la Planeación y Análisis, que ha evolucionado de ser un apoyo para elaborar un presupuesto anual rígido a un elemento básico para confeccionar un plan estratégico de la organización ‒que inicia con un conocimiento del entorno económico, del mercado, de la competencia y, específicamente, del posicionamiento de nuestros productos y servicios‒ hasta contar con información financiera relevante de las geografías y segmentos de negocio. Además, es clave definir y monitorear los indicadores clave de desempeño tangibles y medibles –lo que no se puede medir no es controlable‒, pues finalmente éstos impactan la dinámica de la empresa. El proceso de planeación se vuelve continuo e inclusivo, con revisiones periódicas (rolling forecast), y posibilita a la gerencia responder más rápidamente a eventos impredecibles y cambios en el entorno, en el mercado y en el comportamiento de los clientes. Esto permite administrar la realidad más que el plan. En este sentido, es imperativo utilizar herramientas de planeación y reducir la dependencia de spreadsheets paraplaneación, elaboración de pronósticos y consolidación. Otro elemento decisivo ha sido el trabajo para proporcionar un marco de referencia para el buen Gobierno Corporativo y la Administración del Riesgo a través de controles internos y estratégicos. Aunque administrar los riesgos es responsabilidad de todos en la organización y no solamente de un pequeño grupo de especialistas, los puntos críticos de riesgo tienen que ser identificados para definir el nivel de aceptación de los mismos, y esta tarea recae sobre el CFO. Finalmente, el CFO tiene que ser el líder del cambio en la función de finanzas dentro de la organización y obtener el apoyo de los agentes clave para consolidar la evolución de la operación de finanzas, de medición y control, con el fin de ser un socio confiable del negocio. Ahora que las funciones son más complejas, ¿de qué forma debe integrarse el equipo de finanzas? Quizás el reto más grande del CFO sea rodearse del talento necesario y contar con un equipo humano, actualizado y capacitado para cubrir los requerimientos de la empresa, es decir, que demuestren un alto nivel de habilidades analíticas, un entendimiento profundo del negocio y trasmita el conocimiento de finanzas a toda la organización. Ya que las funciones estratégicas aportan un valor mayor, es importante mantener al mínimo las actividades transaccionales a nivel central del Departamento de Finanzas y tener más gerentes financieros en los equipos de negocio de las grandes organizaciones (que tienen amplias responsabilidades geográficas, por producto y por área funcional). Un consejo simple es rodearse de gente más inteligente que uno, y un requisito indispensable es generar una dinámica de trabajo en equipo. Por su parte, las funciones transaccionales deben centralizarse y estandarizarse en la medida de lo posible, en centros de servicios compartidos o incluso en centros de excelencia. Esto permitirá al equipo de finanzas concentrarse en lo que realmente tiene valor, es decir, hacer análisis de calidad para la alta dirección. ¿Cuáles son las perspectivas para el director de finanzas en el contexto actual? Uno de los principales aprendizajes de la reciente crisis económica fue el énfasis que debe darse a la Administración de Riesgo y el establecimiento de límites y responsabilidades. Otra lección es el control de gastos y aumento de la disciplina en las organizaciones. Ahora el principal reto del CFO es apoyar al negocio a retomar el crecimiento de los ingresos. Estamos saliendo de una etapa de control de gastos y entrando a una donde éstos tienen que ser las inversiones que detonen la expansión de las ventas. Quizás estemos frente a una oportunidad histórica donde el crecimiento venga de los mercados emergentes. Después de la crisis, el principal reto del CFO es apoyar al negocio a retomar el crecimiento de los ingresos. El CFO tiene que asegurarse de que cuenta con los sistemas de información que reflejan la realidad del negocio en tiempo y forma para los accionistas y autoridades, dado que tiene una responsabilidad sobre la integridad de la información financiera. Además, un buen manejo de la información es primordial desde un punto de vista regulatorio, particularmente para empresas que cotizan en bolsa y las de los sectores regulados. |




















